El Gobierno de Jalisco presentó ante el Congreso estatal una propuesta para construir el Acueducto Sustituto Chapala-Guadalajara, con una inversión estimada de 11 mil 922 millones de pesos, como parte de una estrategia para mejorar la calidad del agua que abastece a la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El proyecto contempla un esquema de participación público-privada, mediante el cual la infraestructura sería financiada y posteriormente pagada por el estado durante un periodo de entre 20 y 25 años. La iniciativa busca sustituir el sistema actual de conducción, que presenta problemas relacionados con la contaminación y el deterioro de sus instalaciones.
De acuerdo con autoridades de la Comisión Estatal del Agua, el suministro procedente del lago de Chapala recorre aproximadamente 100 kilómetros antes de llegar a Guadalajara. Durante el trayecto, el agua puede entrar en contacto con escurrimientos agrícolas y otras fuentes de contaminación, mientras que parte de la infraestructura de potabilización opera con tecnología instalada hace décadas.
La crisis ha llevado a implementar racionamientos que afectan a 627 colonias, luego del cierre de puntos identificados como fuentes de contaminación. El proyecto pretende mejorar las condiciones del agua antes de su tratamiento y dar margen financiero al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) para renovar las redes de distribución.
Sin embargo, organizaciones civiles han cuestionado la transparencia del proyecto, sus costos y la falta de consulta a comunidades potencialmente afectadas. También advierten que una obra de esta magnitud no resolverá por sí sola los problemas de contaminación y distribución desigual del recurso.
La propuesta permanece sujeta al análisis y discusión del Congreso estatal, por lo que la inversión todavía requiere avanzar en el proceso legislativo correspondiente.





