El Gobierno de México y el Gobierno de Jalisco acordaron trabajar de manera conjunta para atender la crisis de calidad y suministro de agua que afecta a la Zona Metropolitana de Guadalajara.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Federación respaldará la propuesta presentada por el gobernador Pablo Lemus, con un esquema en el que ambos gobiernos asumirán parte de las acciones necesarias para modernizar la infraestructura hidráulica.
Entre los proyectos pendientes se encuentra la infraestructura relacionada con la presa El Zapotillo, así como nuevas obras para mejorar el abastecimiento de agua potable en la zona metropolitana.
El problema también está relacionado con la antigüedad del sistema hidráulico. Como medida inmediata, el gobierno estatal anunció el retiro progresivo del agua proveniente de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala, debido a los problemas de calidad registrados en el suministro.
La primera etapa contempla trabajos que se desarrollarían durante aproximadamente seis meses, entre ellos la conclusión del acueducto de desvío de La Calera y la ampliación inicial de la planta potabilizadora de Miravalle.
También se prevé sanear la presa y el canal de Las Pintas, además de canalizar aguas con descargas irregulares hacia la Planta de Tratamiento de El Ahogado.
A largo plazo, el proyecto contempla un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, con el objetivo de sustituir infraestructura antigua y mejorar la eficiencia del sistema de abastecimiento para los habitantes de la zona metropolitana.





