El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, anunció el levantamiento del Código Rojo en todo el estado, luego de los hechos de violencia registrados tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación durante un operativo federal en Tapalpa.
El mandatario informó que la decisión fue aprobada por la Mesa Estatal de Seguridad, la cual continuará sesionando de manera permanente para mantener la coordinación entre las autoridades y vigilar la situación en la entidad.
Tras el levantamiento de la alerta, las actividades económicas y productivas comenzaron a normalizarse, incluyendo la operación de instituciones bancarias, tiendas de conveniencia, comercios y centrales de abasto.
En cuanto al transporte público, Lemus señaló que alrededor del 72 por ciento de las unidades ya se encontraban operando, aunque todavía persistían problemas debido a la falta de algunos operadores.
Uno de los principales retos continúa siendo el retiro de vehículos afectados durante los hechos violentos. El gobernador informó que 21 vehículos resultaron dañados en ocho municipios, por lo que solicitó apoyo al Gobierno Federal para retirar las unidades siniestradas, principalmente en las carreteras federales 80, 90 y 200.
Además, el Gobierno Federal desplegó 2 mil 500 elementos adicionales de seguridad en Jalisco, mientras que a Puerto Vallarta arribó un buque de la Marina con 150 elementos para reforzar la vigilancia.
Lemus también aseguró que Jalisco no corre el riesgo de perder su participación como una de las sedes del Mundial de Futbol 2026, al rechazar versiones sobre una posible afectación por la situación de seguridad.
Por su parte, los aeropuertos de Guadalajara y Puerto Vallarta comenzaron a recuperar la normalidad, con una operación cercana al 95 por ciento, luego de los retrasos y cancelaciones registrados durante los días previos.
Con el levantamiento del Código Rojo, las autoridades buscan normalizar completamente las actividades en Jalisco, aunque la Mesa Estatal de Seguridad permanecerá en sesión permanente para responder ante cualquier nuevo hecho de violencia.





