Ciudadanos, especialistas y colectivos ambientales de Jalisco comenzaron a cambiar las movilizaciones en las calles por asambleas ciudadanas para mantener sus exigencias frente a la crisis del agua que afecta a la Zona Metropolitana de Guadalajara. La decisión busca abrir espacios de organización, discusión y participación social ante los problemas de abastecimiento y calidad del líquido.
Durante la tercera movilización consecutiva, realizada el 25 de octubre, los participantes se reunieron para analizar alternativas y fortalecer la coordinación entre organizaciones vecinales, ambientalistas y especialistas en materia hídrica. A diferencia de las protestas anteriores, el encuentro no se centró en marchar hacia las sedes gubernamentales.
Los colectivos mantienen sus reclamos por el acceso a agua limpia y segura, así como por la necesidad de transparentar las decisiones de las autoridades sobre el suministro. También han cuestionado los problemas de contaminación y las deficiencias en la infraestructura hidráulica que repercuten en distintas colonias de la metrópoli.
La crisis se ha agravado por las interrupciones y el racionamiento del servicio en diversas zonas de Guadalajara y municipios conurbados. Ante esta situación, los participantes consideran necesario que las comunidades intervengan en la búsqueda de soluciones y que las autoridades informen sobre las medidas para garantizar la calidad del agua.
Las asambleas pretenden mantener activa la organización ciudadana y dar seguimiento a las demandas mediante espacios de diálogo y coordinación. Los colectivos sostienen que la problemática requiere respuestas concretas, información pública y acciones que garanticen el derecho de la población a recibir agua en condiciones adecuadas.





